Mi investigación artística analiza e interpreta cómo las relaciones de poder se manifiestan en las formas de control y apropiación del territorio, en la construcción de memorias colectivas y en los procesos de desplazamiento, movilidad y transformación social. La delgada estratigrafía de las dinámicas históricas, sociales y culturales deja trazos sinuosos, pero tangibles, en el paisaje y en la vida cotidiana. A través de fotografías, documentos históricos, testimonios, indagación de campo y materiales encontrados, construyo dispositivos documentales y narrativas que se despliegan en ediciones e instalaciones. Mediante operaciones de observación, registro, recopilación y clasificación, pongo en relación distintas temporalidades y modos de representación para articular nuevas lecturas sobre fenómenos sociales y culturales. Siguiendo la idea del atlas de Aby Warburg, concibo mi práctica artística como una cartografía abierta, donde el archivo permanece en constante transformación y se amplía a medida que nuevos recorridos, imágenes y relaciones reconfiguran la memoria del territorio.

La ciudad de Trujillo, Perú, es mi principal terreno de investigación, donde convergen distintas temporalidades, conflictos y formas de habitar el lugar, representativos a la vez de problemáticas contemporáneas de geografías distantes. La experiencia en proyectos de pesquisa arqueológica y documentación del patrimonio cultural ha influido en mi forma de comprender el paisaje como un conjunto de capas históricas y la memoria como una construcción en permanente reorganización. Más que un depósito estático, la concibo como un almacén inventariado y disponible para ser activado: un conjunto de piezas que pueden ponerse en juego y relacionarse de diversas maneras para construir dispositivos. Parto de la idea de que los fenómenos comunitarios y del pasado dejan rastros que, al ser observados y puestos en relación, permiten comprender las dinámicas de poder que atraviesan el pasado y el presente de una comunidad. Habitar y formar parte de las geografías que investigo me proporciona una cercanía y un conocimiento situado que me permite identificar esos rastros, acceder a relatos, códigos y experiencias que suelen permanecer poco visibles e incorporarlos a ese proceso continuo de reorganización de la memoria colectiva.




My artistic research examines and interprets how power relations manifest themselves in forms of territorial control and appropriation, in the construction of collective memories, and in processes of displacement, mobility, and social transformation. The subtle stratigraphy of historical, social, and cultural dynamics leaves winding yet tangible traces in the landscape and in everyday life. Through photographs, historical documents, testimonies, field research, and found materials, I construct documentary devices and narratives that unfold through publications and installations. Through processes of observation, recording, collecting, and classification, I bring different temporalities and modes of representation into relation in order to articulate new readings of social and cultural phenomena. Following Aby Warburg’s idea of the atlas, I conceive of my artistic practice as an open cartography, in which the archive remains in constant transformation and expands as new journeys, images, and relationships reconfigure the memory of the territory.

The city of Trujillo, Peru, is my primary field of research, where different temporalities, conflicts, and ways of inhabiting a place converge, while also reflecting contemporary issues found in distant geographies. My experience working on archaeological research projects and documenting cultural heritage has shaped the way I understand the landscape as a set of historical layers, and memory as a construction in a state of continuous reorganization. Rather than conceiving of it as a static repository, I understand it as an inventoried archive, available to be activated: a collection of elements that can be brought into play and placed in relation to one another in order to construct different devices. I start from the idea that communal and historical phenomena leave traces which, when observed and brought into relation, allow us to understand the dynamics of power that permeate the past and present of a community. Living within and being part of the geographies I investigate provides me with a situated proximity and knowledge that enables me to identify these traces, access narratives, codes, and experiences that often remain barely visible, and incorporate them into this ongoing process of reorganizing collective memory.